El cierre de la tercera central nuclear de Taiwán ha generado preocupación entre la ciudadanía de Taichung, donde la central térmica ha incrementado notablemente su actividad nocturna. Vecinos informan de una densa neblina sobre la planta y un aumento de la quema de carbón. Las autoridades locales denuncian que Taipower, la empresa eléctrica estatal, estaría operando las unidades de carbón al 99 % de su capacidad, posiblemente para evitar fallos eléctricos durante fechas simbólicas como el aniversario presidencial.
Datos oficiales indican que, tras el cierre nuclear, la producción de energía de la central térmica de Taichung aumentó un 50 % en apenas tres días. La alcaldesa y el director de Medio Ambiente de la ciudad han advertido sobre el posible deterioro de la calidad del aire, especialmente de cara al verano, cuando la demanda eléctrica suele ser aún mayor.
Taipower niega que el fin de la energía nuclear implique un uso a pleno rendimiento del carbón; asegura que el sistema eléctrico se ajusta según la hora del día y que, por la noche, al no disponer de energía solar, se recurre a otras fuentes como el carbón.
También afirma que la producción de la central nuclear desmantelada representaba solo un 5 % de la energía nacional y será reemplazada progresivamente por energías renovables.