Con la llegada del Festival del Bote del Dragón, en Taiwán se desata una "batalla de tamales". Las tiendas tradicionales han comenzado a trabajar horas extra para preparar los pedidos, mientras que hoteles de lujo y restaurantes de renombre también compiten por conquistar el paladar de los consumidores con nuevas versiones creativas.
El hotel Howard Plaza ha lanzado tamales de frutas, rellenos de fresas, kiwis, naranjas y arándanos, envueltos en una gelatina transparente que se asemeja a un postre y ofrece una sensación fresca y ligera, ideal para el verano.
Por su parte, el hotel Splendor en Taichung ha sorprendido con un tamal de durián y arroz negro. A pesar del fuerte aroma característico del durián, esta versión ha sido diseñada para ser más suave, logrando una mezcla inesperada que rompe con la idea tradicional del sabor intenso de esta fruta.
El restaurante Shan-Shin, recomendado por la Guía Michelin, también ha causado sensación con su tamal de pato con aceite de sésamo. Aunque esta preparación suele asociarse al invierno, la propuesta veraniega ha sido todo un éxito: las 15.000 unidades producidas se vendieron completamente, obligando a la marca a preparar más para satisfacer la alta demanda.
Tanto los sabores tradicionales como los más innovadores compiten por el gusto de los consumidores taiwaneses, que este año celebran el Festival del Bote del Dragón con una oferta gastronómica más diversa que nunca.