Por primera vez, Taiwán ha logrado repatriar a un grupo numeroso de ciudadanos desde Birmania, tras ser víctimas de redes de fraude en el área de Myawaddy. Las autoridades birmanas comenzaron una operación para desmantelar estos centros de estafa y liberar a las personas retenidas. La madrugada del 7 de mayo, 55 taiwaneses regresaron al país bajo custodia policial. Algunos fueron engañados con falsas ofertas de empleo y sufrieron abusos físicos si no cumplían objetivos. De los repatriados, 25 están en búsqueda y captura y 34 habían denunciado previamente trata de personas, aunque la policía aún debe esclarecer si fueron víctimas o también victimarios.
Al llegar al aeropuerto de Taoyuan, los repatriados fueron minuciosamente registrados y esposados, dado que muchos tienen antecedentes. Relataron haber estado retenidos en instalaciones fuertemente vigiladas, donde eran obligados a trabajar para redes de estafa y a superar pruebas diseñadas por los propios criminales. Algunas de estas estafas incluían supuestas inversiones en criptomonedas o trabajos falsos vinculados a la reventa de objetos religiosos. Varios intermediarios y organizadores han sido arrestados, y las autoridades taiwanesas han colaborado con Birmania y Tailandia para facilitar los rescates.
El proceso de repatriación ha sido complejo y ha requerido meses de coordinación con las autoridades locales. Según explicó la policía taiwanesa, no se trata solo de repatriar, sino de verificar cuidadosamente el estatus legal de cada persona retornada. Todos deberán pasar por entrevistas, verificación de pruebas y comprobación de antecedentes para determinar si fueron realmente explotados o si participaron en las actividades ilegales. Esta operación es parte de un esfuerzo regional que ha liberado ya a más de 7000 personas de estos centros fraudulentos en Birmania.