En estos días se está llevando a cabo la procesión de la diosa Mazu de Baishatun (白沙屯媽祖) de 10 días y 9 noches, conocida por no tener una ruta planificada con antelación y que este año ha atraído a más de 320 000 devotos que se han acercado para ser bendecidos y necesitan saber su ubicación.
Para ello, hay un grupo de 16 voluntarios que se toman turno para llevar una mochila con un kit de GPS, y deben seguir de cerca a Mazu para que en la aplicación muestre qué camino o giro ha tomado la diosa.
Una voluntaria de GPS explica que la mochila pesa aproximadamente un kilo, y cada turno es de 2 horas. Además de llevar pilas extras, el equipo presenta conexión a tres empresas telefónicas para que no tenga interrupción en áreas rurales, y es un honor para los voluntarios de poder permanecer cerca de la diosa y ofrecer su servicio a todos.