Durante el Día del Trabajo del 1 de mayo, varios sindicatos organizaron una gran manifestación en Taipéi bajo el nombre de “Alianza de Acción del Primero de Mayo”, reuniendo a más de cinco mil trabajadores de todo el país. La protesta incluyó siete demandas principales, de las cuales la más destacada fue la lucha contra el acoso y la intimidación en el entorno laboral. Los manifestantes arrojaron papeles simbólicos contra la Oficina Presidencial en señal de protesta, reclamando mayor protección contra el acoso, tanto para trabajadores del sector privado como del público.
Los organizadores denunciaron múltiples casos de acoso laboral ocurridos en el sector público el año pasado, algunos con violencia física; señalaron que muchos funcionarios públicos siguen sin estar cubiertos por la Ley de Seguridad y Salud Laboral, y que incluso cuando la ley se aplica, no ofrece garantías suficientes. Representantes sindicales insistieron en que debe existir igualdad de protección para todos los trabajadores, sin importar si son funcionarios o empleados del sector privado.
Ante esta presión, el Ministerio de Trabajo anunció que promoverá una reforma legal para incluir un capítulo específico sobre el acoso laboral dentro de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Esta reforma definirá claramente qué constituye acoso, permitirá investigaciones externas y establecerá mecanismos obligatorios de notificación, mediación y seguimiento para garantizar una respuesta eficaz por parte de los empleadores. El director de la Agencia de Seguridad Laboral, Lin Yu-tang (林毓堂), subrayó que incluso acciones aisladas que causen daño psicológico o físico severo deberán ser atendidas, aunque no sean reiteradas.
No obstante, algunos líderes sindicales expresaron preocupación por la dificultad de definir legalmente el acoso, al tratarse de un fenómeno muchas veces subjetivo. Consideran que el gobierno debería intervenir directamente en los lugares de trabajo, brindar asistencia técnica a las empresas y supervisar la implementación de protocolos contra conductas abusivas. El Ministerio de Trabajo se comprometió a seguir dialogando con todas las partes involucradas y a responder de forma prudente y empática a las demandas de los trabajadores.