Un ciudadano de Keelung, identificado como el señor Chang, compartió en redes sociales la inusual visita de un búho en su baño la noche del 26 de abril. Tras buscar información, descubrió que se trataba de un autillo chino (Otus lettia), una especie protegida de categoría 2 en Taiwán, y contactó de inmediato al Departamento de Protección Animal de la ciudad.
El pequeño búho, de apenas 25 centímetros de longitud, fue visto posado sobre un estante, parpadeando con sus grandes ojos, lo que despertó ternura entre los internautas. Aunque el ave escapó volando antes de ser capturada, las autoridades recordaron que está prohibido atrapar o criar animales protegidos, ya que hacerlo podría acarrear sanciones penales bajo la Ley de Conservación de Vida Silvestre.
El autillo chino, un depredador nocturno que se alimenta de aves, roedores y anfibios, solía habitar bosques de baja altitud, pero la expansión urbana ha favorecido su presencia en zonas residenciales. La experiencia dejó a Chang y a los usuarios una anécdota curiosa y un recordatorio sobre la importancia de respetar la fauna silvestre.