La ciudad de Beigang (北港), en Yunlin, celebró con gran fervor su tradicional procesión anual en honor a la diosa Mazu, organizada por el templo Chaotian (朝天宮). Este año, la fila de participantes alcanzó los 3 kilómetros, y el evento incluyó el ritual del “zhàjiào” (炸轎), una ceremonia impresionante en la que se rodeó la plaza del templo con una larga fila de petardos. El espectáculo fue tan intenso que se necesitó maquinaria especial para retirar y enfriar los residuos.
Por la noche, el desfile de carrozas vivientes (藝閣) fue el gran atractivo, con un número récord de 63 grupos participantes. En lugar de los clásicos dulces y juguetes, este año los obsequios lanzados al público incluyeron mariscos como cangrejos y langostas, además de sets de cosméticos y hasta utensilios para olla caliente. Esta peculiar generosidad causó revuelo y entusiasmo entre los miles de asistentes.
El evento atrajo a visitantes de todo Taiwán, convirtiendo a Beigang en una ciudad festiva llena de energía y espiritualidad. Entre fuegos artificiales, petardos, regalos y actos religiosos, el festival se vivió como un “pequeño Año Nuevo”, reafirmando el carácter único de esta manifestación cultural y religiosa profundamente arraigada en la identidad taiwanesa.