Dos niños intentaron cruzar una calle en Taoyuan empujando una bicicleta y levantaron la mano para pedir paso, pero hasta 11 coches ignoraron su señal antes de que uno finalmente se detuviera. Los menores ya se habían retirado a la acera, desanimados. El video del suceso, compartido por un influencer, generó indignación en redes sociales por la indiferencia de los conductores.
El cruce no tiene semáforo, por lo que los peatones dependen del juicio de los conductores y de su propia suerte para cruzar. Algunas personas lo comparan con una “línea de vida o muerte”. En el lugar se han visto tanto ejemplos de solidaridad como de indiferencia. Las autoridades recordaron que no ceder el paso puede acarrear multas importantes y han prometido aumentar la vigilancia.
La policía de Taoyuan está considerando, junto con la Oficina de Transporte y autoridades locales, instalar semáforos o señales luminosas. También estudian el uso de tecnología para reforzar el cumplimiento de la normativa. El objetivo es que los peatones puedan cruzar con seguridad y sin depender de la buena voluntad de los conductores.