El Metro de Taipéi ha incorporado tecnología de inteligencia artificial (IA) en su nueva línea de trenes inteligentes, equipando cada vagón con cámaras ojo de pez capaces de proporcionar un ángulo de visión de 170 grados. Estas cámaras utilizan reconocimiento de imágenes y análisis en tiempo real para detectar movimientos inusuales dentro del vagón, como caídas o aglomeraciones repentinas. En caso de una emergencia, el sistema envía automáticamente una alerta al centro de control en lugar de depender de los pasajeros para activar un intercomunicador de emergencia, lo que reduce el tiempo de respuesta.
Además de mejorar la seguridad, estos trenes incorporan pantallas 3D sin gafas y nuevas pantallas de información sobre las estaciones en la parte superior de las puertas, que incluyen detalles sobre los pisos de los andenes y las salidas. Esto facilita a los pasajeros conocer con mayor precisión su destino y mejora la experiencia de viaje.
El sistema funciona mediante computación en el borde, lo que permite procesar los datos de forma instantánea y minimizar la latencia, asegurando que la IA responda de manera eficaz en el menor tiempo posible.
Dado que los vagones del metro son espacios cerrados donde los pasajeros tienen opciones limitadas de escape en caso de emergencia, la implementación de tecnología de IA para optimizar la seguridad y la respuesta ante incidentes se ha convertido en una prioridad para el futuro del Taipei Metro. Con esta innovación, la ciudad da un paso importante en la transformación digital del transporte público, reforzando la seguridad y la eficiencia del sistema de metro.