Días atrás, el residente de un edificio encontró en el estacionamiento un caza de combate a control remoto gigante estacionado al lado de su vehículo y cargó las fotos en las redes sociales. Más tarde se supo que este Grumman F-14 Tomcat con un valor de NTD 700 000 (aprox. USD 21 000) era el nuevo juguete del vecino, quien había movido su coche del estacionamiento privado para estacionar momentáneamente su juguete de 3,6 metros de largo, 3,5 de ancho y 50 kilos, con una proporcionalidad geométrica de 1:5,5 a la estructura real.
Chen Hong-yang (陳宏洋), dueño del avión a control remoto más grande de Taiwán, es presidente de la Asociación de Maquetas de Aeronaves a Control Remoto. El aficionado destacó que el manejo de este tipo de drones es igual al de un avión desde el despegue hasta el aterrizaje, y se debe respetar cada paso sin omitir ninguno. Chen pensaba estrenar su nuevo avión en abril, pero la curiosidad de los vecinos ha hecho que adelantara la fecha para hacer la demostración.