En el Templo Oficial Lacquymoye de la Diosa Mazu, en Tainan, numerosos fieles se reúnen con una tradición en mente: arrojar monedas a la Campana de la Suerte. Con cada sonido de la campana, se cree que se activa una bendición diferente, desde la prosperidad y la buena fortuna hasta el éxito y la paz. En el último día del feriado del Año Nuevo Lunar, los visitantes acuden para asegurarse un año lleno de suerte.
El Templo Oficial Lacquymoye es un santuario de más de cuatro siglos dedicado a Mazu, la diosa del mar y protectora de los marineros. En su interior, la Campana de la Suerte cuelga sobre un estanque, y los devotos, tanto adultos como niños, lanzan sus monedas con precisión, esperando escuchar su característico sonido metálico. Quienes logran acertar, creen que recibirán protección y bendiciones para el año.
Según Kuo Jyh-huei (郭智輝), vicepresidente del comité del templo, cada toque de la campana tiene un significado especial:
Un toque – Anuncia el inicio de un año próspero.
Dos toques – Gran fortuna y éxito.
Nueve toques – Ascenso constante en la vida y el trabajo.
Diez toques – Celebración y felicidad.
En el último día del feriado del Año Nuevo Lunar, los fieles no pierden la oportunidad de participar en esta tradición, despidiendo las festividades con un deseo de prosperidad y bienestar para todo el año.