El pez barbudo (午魚) y la corvina (黃魚) son pescados tradicionales en la gastronomía taiwanesa, especialmente populares durante el Año Nuevo chino, simbolizando la abundancia y la prosperidad. El barbudo, cuya temporada abarca desde el otoño hasta la primavera, puede prepararse de diversas formas: guisado con cebolla y ajo, asado a la parrilla o frito en seco, destacándose por su sabor fresco y textura firme.
El chef Lin Chin-cheng (林錦成) destaca que la fritura seca intensifica el aroma y la textura del pescado, mientras que el vapor también conserva su firmeza característica. El pez barbudo, conocido por su dorso plateado y vientre blanco, debe su nombre en chino a su hábito de desovar alrededor del Festival del Bote del Dragón, y su frescura lo convierte en un elemento imprescindible en las mesas festivas.
Aunque la mayoría de los peces barbudos en el mercado son de piscifactoría, con un precio más accesible, las variedades silvestres pueden ser hasta el doble de caras debido a su escasez. Con el Año Nuevo chino a la vuelta de la esquina, este pescado no solo aporta un sabor exquisito a las celebraciones, sino que también representa buenos deseos de abundancia y fortuna para el año venidero.