La sobrepoblación de iguanas verdes en el sur de Taiwán está causando preocupación debido a los daños significativos que provocan en cultivos agrícolas y al temor que generan entre los residentes. El Ministerio de Agricultura está considerando aumentar la tarifa de eliminación de estos reptiles de un máximo de 500 dólares taiwaneses (NTD) a 800 NTD por captura. Actualmente, los equipos especializados pueden atrapar entre 150 y 200 iguanas al día, lo que podría generarles ingresos diarios de hasta 160 000 NTD con el aumento propuesto. Sin embargo, solo aquellos capacitados y certificados por el gobierno pueden participar en estas actividades, ya que capturar iguanas sin autorización podría resultar en multas.
El problema es especialmente grave en las regiones del sur, donde se estima una población de más de 200 000 iguanas verdes. Estos reptiles invasores, conocidos localmente como "pequeños dinosaurios verdes", destruyen cultivos y causan frustración entre los agricultores. Para abordar este problema, el Ministerio de Agricultura ha organizado reuniones con gobiernos locales para diseñar medidas más efectivas. Aunque el aumento en la tarifa busca incentivar a más personas a participar en la captura, algunos advierten que podría llevar a la cría deliberada de iguanas para obtener recompensas, lo que requeriría controles adicionales.
Además, los cazadores deben completar un curso de dos horas impartido por el gobierno, donde aprenden sobre las características de la especie, técnicas de captura y el uso adecuado de herramientas. Estas medidas buscan garantizar que las capturas sean realizadas de manera ética y efectiva. Mientras tanto, se debate si debería permitirse a cualquier ciudadano cazar iguanas debido al impacto que tienen en la agricultura. El gobierno enfatiza que solo los equipos certificados pueden realizar esta labor en condiciones no urgentes, con el fin de evitar sanciones legales.