Un famoso templo del municipio de Yizhu (義竹), en Chiayi, organizó el 16 de noviembre su ceremonia de culto y festival anual que se celebra cada 12 años. Las mesas de ofrendas se extendían por varios metros, decoradas con una variedad de artículos que rápidamente se convirtieron en tema de conversación. Entre ellos, se encontraron avestruces y cocodrilos, algo poco convencional en comparación con las tradicionales ofrendas de cerdo, pollo y pescado.
Un devoto que preparó estas ofrendas explica que decidió reemplazar las opciones comunes con algo más significativo, a pesar de que los costos fueran mucho más altos. Por ejemplo, cada avestruz tiene un precio aproximado de 40 000 NTD. Según el personal del templo, las ofrendas fueron preparadas de manera independiente por los devotos, lo que añadió un toque de creatividad y singularidad al evento.
Las calles estaban decoradas con faroles colgantes, y las largas mesas llenas de ofrendas ofrecían un espectáculo imponente. Algunas incluso incluyeron figuras elaboradas con formas de dragones, captando la atención de los asistentes. El festival, que tuvo lugar en un famoso templo de Yizhu, contó con 21 800 mesas de ofrendas alineadas en una impresionante muestra de devoción.
Entre las ofrendas, las más inusuales fueron un cocodrilo, un cerdito y un avestruz, lo que llamó mucho la atención. Uno de los devotos que llevó avestruces explicó que eligió estas aves, las más grandes del mundo, debido a que ya había demasiados pollos y patos en el lugar.
El personal del templo agregó que los cocodrilos provinieron de un criador local de Yizhu, quien los proporcionó especialmente para la ocasión. Estas ofrendas inusuales reflejan la sinceridad de los devotos y contribuyen a la singularidad del evento. Gracias a estas aportaciones creativas, la ceremonia no solo fue un éxito, sino también un tema de conversación vibrante.