Recientemente, el precio del oro ha subido considerablemente, alcanzando 2844 dólares taiwaneses por gramo, un 136 % más que hace un año. Por ello, algunos negocios han ideado estrategias para que las personas pudieran "comer oro", sin escatimar en costos y ofreciendo exquisitos platillos con oro comestible. Un restaurante ha lanzado un plato de arroz con anguila cubierto de láminas de oro, donde un pequeño frasco de este oro cuesta más de tres mil dólares. En el restaurante de hot pot en Kaohsiung, después de que los clientes terminan su comida, utilizan el caldo sobrante para cocinar arroz, que absorbe todo el sabor concentrado, resultando en un plato delicioso. En otro restaurante de parrilladas, envuelven una pieza de wagyu con una lámina de oro, le añaden caviar y parece un lingote de oro. Al asarlo, se libera su fragancia única de grasa, siendo tan delicioso como visualmente impresionante.
En un restaurante de barbacoa de Tainan, el chef prepara anguila fresca con una salsa especial, la asa lentamente al carbón, la cubre con brillantes láminas de oro comestible y le agrega caviar, logrando un aspecto verdaderamente sofisticado. También han añadido generosamente oro comestible a un plato de arroz con grasa de cerdo. El propietario no ha escatimado gastos para presentar este plato especial de anguila con oro. Además, la sopa de arroz, una delicia cocida a fuego lento, lleva cebollín y alga nori, y se remata con una lluvia de láminas doradas, atrayendo a muchos visitantes que buscan probar esta “sopa dorada”.