Un grupo de 26 fabricantes de drones de Estados Unidos ha visitado Taiwán para explorar una posible colaboración con el país, centrada en la distribución de drones bajo un modelo de marca blanca. El principal interés de Estados Unidos radica en el dron Jian Xiang (劍翔), desarrollado por el Instituto Nacional Chung-Shan de Ciencia y Tecnología (NCSIST), que se especializa en contramedidas antirradiación, algo de lo que carecen las líneas de producción estadounidenses. El ministro de Defensa Wellington Koo (顧立雄) ha expresado su apoyo a esta posible cooperación.
En un banquete organizado por el ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), representantes del Pentágono y de las empresas de drones estadounidenses tuvieron la oportunidad de discutir esta colaboración. Entre los asistentes también se encontraban altos funcionarios de defensa de ambos países. El interés de Estados Unidos se centra en las capacidades del dron Jian Xiang, el cual no requiere pista de aterrizaje, es maniobrable y tiene una larga duración de vuelo, lo que lo convierte en una herramienta efectiva para poner presión sobre las fuerzas enemigas.
Este dron antirradiación destaca por su buscador de señales, que le permite localizar radares enemigos y realizar ataques suicidas a gran velocidad. Además, tiene la ventaja de estar fabricado en Taiwán, lo que asegura una cadena de suministro fiable. Según el director del Instituto de Investigación de Seguridad Nacional de Taiwán, una colaboración de este tipo sería beneficiosa para ambos países, ya que aprovecharía la fortaleza industrial de Taiwán para complementar la limitada capacidad de producción de defensa de Estados Unidos. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre el control del diseño y las negociaciones continúan.