Ante la próxima llegada del tifón Gaemi que ya se encuentra a 470 kilómetros del cabo Eluanbi, extremo sur de Taiwán, tanto el gobierno como la ciudadanía se preparan para reducir los riesgos y las pérdidas que puede causar el presente ciclón tropical.
En los puertos y costas del norte y este de la isla se puede observar que las lanchas y barcos han sido bien amarrados. Los últimos vuelos entre Taiwán y las islas circundantes han trasladado pasajeros y productos de primera necesidad para asegurarse que no haya falta de suministro.
Los trabajadores de obras civiles también se apresuran para garantizar que en las laderas montañosas que han sufrido recientes deslizamientos queden firmes la tierra y las rocas.
Aunque por la mañana de hoy día 23 sigue habiendo gente nadando cerca de las costas, muchos aseguran que por seguridad no se van lejos. Los viajes por mar han sido cancelados hasta que la alerta marítima sea cancelada y diversas actividades turísticas por las vacaciones de verano fueron anuladas hasta que pase el tifón.
Los más afectados son los agricultores, que desde las dos de la madrugada de hoy han empezado a cosechar a todo lo que dan con el fin de reducir al mínimo sus pérdidas.