El presidente electo, Lai Ching-te (賴清德), asumirá el cargo el próximo día 20, y los diferentes sectores sociales han mostrado un gran interés en su enfoque diplomático. Se rumorea que su estrategia diplomática ya está definida, y que se centrará en la "diplomacia de valores" como objetivo, que también será presentada en su discurso de investidura. De hecho, en agosto del año pasado, durante una reunión con medios internacionales, Lai Ching-te mencionó por primera vez el concepto de una "nueva era de diplomacia de valores". Además, esta mañana del día 13, la presidenta Tsai le otorgó una condecoración a Lai Ching-te, lo que parece simbolizar una transición oficial.
En octubre del año pasado, durante una recepción diplomática, Lai Ching-te reafirmó su compromiso de profundizar los lazos internacionales de Taiwán con los valores de "democracia, paz y prosperidad". Después de regresar de su visita a Paraguay, el 25 de agosto, durante un encuentro con medios internacionales, Lai mencionó por primera vez el concepto de "diplomacia de valores". Además, Lin Chia-lung (林佳龍), el próximo ministro de Relaciones Exteriores, mencionó durante una conferencia de prensa sobre nombramientos que la "diplomacia de valores" basada en la democracia sería la base de la política económica y diplomática de Taiwán para con los países que mantienen relaciones diplomáticas.
En comparación con la línea de "diplomacia de pasos firmes" mantenida por la presidenta Tsai durante ocho años, el énfasis repetido por Lai en los valores democráticos parece indicar una intención de mantener relaciones de aliados con países como Estados Unidos y Japón. Según un informe reciente del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, Lai Ching-te se compromete a seguir la línea de política de la presidenta Tsai en relación con el Estrecho de Taiwán, sin buscar la cuestión de la independencia para evitar aumentar las tensiones en el Estrecho de Taiwán. Al mismo tiempo que defiende la soberanía nacional, Lai Ching-te espera abrir un nuevo capítulo en las relaciones mostrando buena voluntad hacia Pekín.