En la noche de ayer, 7 de septiembre, una edificio de viviendas del barrio de Dazhi, en Taipéi, se hundió aparentemente debido a la falta de agua en la construcción de un sitio cercano, lo que provocó la inestabilidad de sus cimientos y afectó a siete viviendas. La noticia llevó a la rápida respuesta de las autoridades locales, incluyendo al alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an (將萬安), y a su segundo Lee Shu-chuan (李四川). La policía impuso restricciones de tráfico en la zona y se evacuaron de manera urgente 197 hogares, albergando a 329 personas en 9 hoteles cercanos.
El alcalde visitó nuevamente el lugar al día siguiente, explicando que el colapso se debió a que la constructora había excavado hasta el tercer nivel, aproximadamente 12 metros de profundidad, sin completar adecuadamente la base, lo que resultó en la ruptura de una pared contigua y el hundimiento de edificios vecinos. Se realizó un proceso de inyección de hormigón para estabilizar la situación, con la expectativa de tardar de 2 a 3 días, tras lo cual se permitiría que los residentes regresaran a recuperar sus pertenencias.
El incidente provocó la movilización de las autoridades locales y la promesa de una investigación para determinar la causa y aplicar las compensaciones legales correspondientes, aunque la seguridad en el área sigue siendo motivo de preocupación después de este y otros incidentes recientes en la ciudad.