El gobierno de Estados Unidos ha aprobado una venta de armas a Taiwán, que incluye la instalación de los pods de "búsqueda y seguimiento infrarrojo" (IRST, siglas en inglés) en los aviones de combate F-16V. Estos pods tienen la capacidad de detectar el calor de las estelas y el rozamiento del aire enemigo, lo que permite localizar objetivos enemigos y enlazar datos con misiles, mejorando significativamente la capacidad de combate de las Fuerzas Aéreas de Taiwán. Sin embargo, la reciente realización de ejercicios militares y pruebas de fuego por parte de China continental ha generado preocupación sobre si tomarán más acciones en respuesta a esta venta de armas.
La aprobación de esta venta de armas por parte de Estados Unidos se da en un momento en que Pekín ha llevado a cabo ejercicios militares. Aunque algunos temen que esto pueda desencadenar una respuesta militar por parte de China continental, legisladores taiwaneses señalan que los ejercicios militares son planificados con antelación y no serían una reacción espontánea a la venta de armas. Se recalca que las tensiones y ejercicios militares son estrategias a largo plazo y no se toman a la ligera.
En otro aspecto, el presupuesto de defensa de Taiwán para el próximo año ha aumentado a 606 800 millones de NTD, aproximadamente el 2,5 % del PIB total. A pesar de las críticas que ha generado este aumento, se argumenta que otros países como Japón, Corea del Sur y Filipinas también han aumentado sus presupuestos de defensa, y estos aumentos no deberían ser vistos necesariamente como provocaciones. El aumento en el presupuesto de defensa de Taiwán se destina a proyectos de adquisición de armas y a la mejora de la capacidad de recolección de inteligencia y vigilancia aérea, para hacer frente a las amenazas aéreas.