Japón inició la descarga al mar de aguas residuales que contienen tritio de la central nuclear de Fukushima hoy 24. La Administración de Pesca del Ministerio de Agricultura enfatizó que se ha establecido un seguimiento de antecedentes de antemano y se han reforzado las inspecciones después de la descarga. El volumen de inspección de las capturas de peces en alta mar ha aumentado a 3000 piezas por año, incluidas especies nucleares como el cesio 134, el cesio 137 y tritio biológico, y desde septiembre también recolecta peces para analizar el agua de mar en la zona de pesca del Pacífico Norte y garantizar la seguridad alimentaria de la población. La Asociación de Pescadores del distrito de Yilan-Su’ao pidió al gobierno que se comunique con Japón, establezca comités especiales transfronterizos y refuerce la vigilancia en los puntos de descarga cercanos. Si los datos de detección son anormales, se deben tomar medidas preventivas lo antes posible.
A partir del día 24, se comenzará con la descarga del primer lote de 7800 toneladas de aguas residuales con tritio, la descarga se completará en 17 días. Chang Chih-sheng (張致盛), director de la Administración de Pesca del Ministerio de Agricultura, dijo que el gobierno ha comenzado a monitorear el mar desde el desastre nuclear de Fukushima. Hasta ahora, más de 4500 productos del mar han sido inspeccionados. Desde el primer semestre del año, se han analizado 133 capturas de peces para determinar el contenido de tritio, pero desde hoy Japón ha comenzado a descargar aguas residuales con tritio. Chang enfatizó que con estos datos, se harán comparaciones en el futuro. A partir de septiembre, también se recolectarán pruebas de agua de la zona de pesca del Pacífico Norte con el fin de supervisar el proceso y establecer datos completos, para garantizar que estos datos sean seguros y estables.
Chang dijo que hasta el momento no se han detectado inconvenientes alguno, pero si en el futuro surgiera, el gobierno podrá presentar un trabajo previo, con evidencia y datos completos para demostrar la relación causal, y así proteger los derechos e intereses de los pescadores y del público. En cuanto al impacto de las emisiones, aún es imposible estimarlo, porque se necesitan más datos que lo respalden.