El Lago del Sol y la Luna es uno de los lugares turísticos más famosos de Taiwán, conocido por sus aguas azul-verdosas. Sin embargo, el reciente tifón ha causado una vista inusual en el lago que ha generado preocupación entre los espectadores.
Los visitantes del Lago del Sol y la Luna pueden notar estos días una vista muy extraña. Un chorro de agua gris y turbia burbujea hasta la superficie del lago.
Una vista aérea muestra cuánto está afectando el fango a la calidad del agua del lago, lo que ha generado preocupación entre los ciudadanos. Una mujer dice que incluso puede notar la diferencia en el agua desde lejos.
Según la eléctrica estatal Taipower, que opera los embalses que alimentan el lago, su fuente de agua proviene del río Wujieba (武界壩) en el condado de Nantou. Afirman que los fuertes vientos y lluvias traídos por el tifón Doksuri agitaron sedimentos en el río. La compañía suspendió el flujo de agua al lago para limitar el impacto en la calidad del agua.
Sin embargo, fue necesario permitir que los sedimentos se asentaran primero en el lecho del lago antes de reanudar el flujo de agua, lo que tardó varios días tras el paso del tifón. La compañía asegura que el agua que llega desde Wujieba ahora cumple con los estándares de calidad.
Taipower explica que la fuente de las burbujas procede de un largo canal de desvío de agua que libera presión a través de ventilaciones para evitar daños en las tuberías. La liberación de este aire agita los sedimentos en el lago, y los ciudadanos no deben preocuparse si ven las burbujas.