El Museo del Oro de Jinguashi en la ciudad de Nueva Taipéi ha denunciado que 330 objetos del museo han sido cambiados o robados; hasta el compresor externo del aire acondicionado no es el mismo que se detalla en la nómina de dominios del museo. Ante este hecho, muchos turistas se preguntan si la pieza central, un lingote de oro de 220 kilos que todos los visitantes pueden tocar y sacarse una foto con él, no habrá sido robado y el actual es solo una copia bañada.
El director general del museo Hsieh Wen Hsiang(謝文祥) destacó que el hecho se ha debido a una negligencia administrativa del traspaso de los dominios y muebles, pero asegura que tanto las piezas de oro exhibidas como la pieza principal son originales y se necesitan tres pasos para apoderarse de la pieza principal: el código de seguridad que lo sabe solo él, la llave que está en manos del administrador, y además es difícil tener acceso al estacionamiento.
Asimismo, Hsieh destaca que todos los años, funcionarios del Departamento de Ética Administrativa se presentan para verificar que las obras de arte de oro se encuentran en su lugar, y los objetos en cuestión son pertenencias administrativas y no piezas de exhibición. Hay cámaras de vigilancia las 24 horas y esta falta se debe a que el traspaso de los encargados de las tareas administrativas no han verificado que las nóminas coincidan.