Taiwán continúa construyendo sus capacidades de autodefensa a medida que se enfrenta a las amenazas de China continental. Con el fin de maximizar su potencial, Taiwán está buscando desarrollar su industria de tecnología inteligente y trabajar junto con otros países.
La inteligencia artificial es un tema candente en muchos países, especialmente cuando se trata de la defensa nacional. Una delegación estadounidense de 25 contratistas de defensa ha llegado a Taiwán para reunirse con CyCraft Technology, una empresa que trabaja con IA. Los dos grupos planean intercambiar ideas sobre seguridad y tecnología para buscar oportunidades de colaboración.
El investigador de un think tank de defensa Su Tzu-yun (蘇紫雲) dice que el mercado global de seguridad de la información podría superar los NT$ 600 000 millones (US$ 19 600 millones) pronto, y añade que desarrollar software de protección podría ser muy beneficioso para las industrias de Taiwán.
La industria de defensa nacional gestiona numerosas amenazas a la seguridad de la información, que se han convertido en un nuevo tipo de guerra. Las armas no tripuladas como los drones son particularmente susceptibles a la interferencia enemiga. La delegación estadounidense visitó a un fabricante de drones taiwanés y mantuvo reuniones a puerta cerrada con representantes.
El ministro de Defensa Chiu Kuo-cheng (邱國正) dice que no se ha reunido con la delegación estadounidense ni ha hablado con ellos sobre la compra de armas. Pero dice que Taiwán está dispuesto a comprar tecnología extranjera que contribuya al desarrollo futuro y la defensa nacional del país.
Las colaboraciones entre EE. UU. y Taiwán todavía están en curso, y solo el tiempo dirá cómo esta cooperación puede elevar las capacidades de autodefensa de Taiwán.