El Instituto de Investigación de Especies Endémicas liberó el año pasado un pequeño gato de Bengala al que bautizaron con el nombre de “Lu-ku”. Posteriormente, a través del monitoreo, descubrieron que se lastimó la patita derecha delantera; el cuidador temía de que no pudiera sobrevivir por sí mismo, por lo que realizó el seguimiento sin recibir noticias, hasta que días atrás, recibieron el aviso de un gallinero informando que había un gato de Bengala atrapado en una jaula trampa y era Lu-ku. Al revisarlo se dio cuenta que tenía rota la patita derecha, pero no afectó a su capacidad de supervivencia, ya que su peso aumentó considerablemente y su cabeza se desarrolló con normalidad; ahora ya es un gato adulto.
Por otra parte, el Instituto informó que este año se recibieron hasta 47 gatos de Bengala, registrando el récord más alto de la historia. La mayoría de los gatos sufrieron accidentes automovilísticos; algunos son cachorros y otros víctimas de trampas. A pesar de que algunos gatos encontrados no necesariamente están vivos, ya que si la gente ve un animal cadáver, también informan al Instituto, ello ayuda mucho a la investigación para saber los puntos en los que más aparecen los gatos de Bengala. De esta forma se podrán evitar accidentes mortales entre estos animales silvestres.