La villa militar de Jianguo fue en su día el principal complejo de viviendas de Taiwán para las fuerzas armadas de la China nacionalista. Sin embargo, con el tiempo, estas villas se han despoblado y dejado en manos de la Madre Naturaleza. Ahora, una persona que creció en una de estas comunidades, lucha por salvar el lugar donde transcurrió su infancia.
Las villas militares de Taiwán son ya reliquias del pasado. En su momento, fueron viviendas provisionales para los soldados que se retiraban desde China en 1949. Son sitios históricos que han caído en el olvido y la dejación.
Los que crecieron en estas villas buscan ahora preservarlas. Lu Yun-hsiang (魯紜湘) es una de estas personas, que muestra donde hacía sus deberes cuando era niña. Lu creció en la villa militar de Jianguo, en la municipalidad de Huwei. El solar que ocupa la villa fue antes un aeródromo utilizado durante la II Guerra Mundial. Posteriormente dio cobijo a esta villa.
Con el tiempo, las viviendas fueron abandonadas y dejadas a merced de los elementos. Lu quiere preservar esta villa para que los que crecieron allí no olviden sus raíces.
Hay otras villas en Taiwán que han sido preservadas y utilizadas para otros propósitos. Lu espera que la suya tenga el mismo destino y ha solicitado que la villa de Jianguo se reconozca como sitio histórico y cultural. Pero para ella, es más que historia, es su hogar.