Cuando bajan las temperaturas, empieza la temporada de las huevas de salmonete. El salmonete es sobre todo muy valorado en Taiwán por sus huevas que pueden asarse lentamente hasta que alcanzan un color dorado y se convierten en un manjar. En un puerto de Changhua, el público hace cola para comprar huevas así como el propio salmonete.
Una enorme captura de salmonetes es llevada hasta tierra en un puerto del condado de Changhua. Cada pieza pesa 1,8 kilos. Cuatro o cinco trabajadores dan inicio a la línea de producción en el suelo. Las huevas de color naranja son hermosas y gruesas. Los compradores hacen cola con sus sacas para comprar a granel, tanto las huevas como el propio pez.
Un pescador dice que la captura de este año ha sido de unos 4000 salmonetes. Cada pieza se vende por unos 96 dólares estadounidenses. Los pescadores están muy contentos y listos para ganar mucho dinero este año.
Los salmonetes no solo son muy codiciados por las huevas. El pez puede consumirse entero, desde la cabeza a la cola. La carne puede utilizarse para sopa caliente, perfecta para el invierno.