La COVID-19 ha venido barriendo en todo el mundo desde principios de 2020 y las variantes de la enfermedad siguen llegando en oleadas. En Japón, la mayoría de los contagios más recientes están provocados por la variante Delta.
A finales del mes pasado, en Japón tenían más de 4000 contagios diarios y siguió creciendo a principios del presente mes. De esos 5000 diarios, el 30 % eran sobre todo jóvenes de entre 20 y 30 años.
En Taiwán, también son los más jóvenes los que se contagian. Una enfermera en la veintena contrajo COVID-19 y los médicos diagnosticaron una enorme pérdida de las funciones pulmonares.
El experto Chiang Kuan-yu dice que hay efectos a largo plazo de la enfermedad que no se ven desde fuera, incluyendo daños profundos en los pulmones. También señala que los médicos ven a un mayor número de jóvenes por la mayor facilidad de transmisión de la variante Delta y porque no hay suficientes vacunas. De momento, solo los más mayores y el personal sanitario están vacunados, por lo que la mayoría de contagios se dan entre jóvenes no vacunados.
Chiang dice que el objetivo de las vacunas es reducir el riesgo de una infección seria. Un caso leve puede generar dificultades al respirar, pero para otros, los no vacunados, puede ser letal.
Aunque Taiwán tiene muy pocos casos de variante Delta, los médicos piden precaución. Sin normativa fronteriza apropiada y una mayor tasa de vacunación, los médicos advierten de que la variante Delta aún podría suponer un problema para Taiwán.