No todos los días un hospital para humanos recibe una solicitud de ayuda para lidiar con un problema veterinario. Pero la medicina es la medicina y cuando un grupo de expertos en fauna salvaje solicita permiso para utilizar equipo médico caro, un hospital del centro de Taiwán está encantado de ayudar.
Los gatos de Formosa son una especie protegida en Taiwán, pero desafortunadamente suelen ser heridos en accidentes de carreteras y otros incidentes en los que se ven involucrados personas. Uno de estos pequeños gatos salvajes se ha pasado los últimos diez meses recuperándose de lesiones graves en el Instituto de Investigación de Especies Endémicas de Taiwán. Pero no le ha ido muy bien debido a las infecciones recurrentes.
Teniendo solamente a mano una máquina de rayos equis, los cuidadores del instituto no han podido saber qué le pasaba. Finalmente, decidieron pedir las armas de gran calibre. Los expertos en fauna salvaje convencieron a un hospital para que les prestase un escáner CT.
El escáner CT ayudó a descubrir una fístula en la cavidad nasal del pobre animal. Una vez identificado el mal, el instituto trabaja ahora en desarrollar un tratamiento que pueda poner al gato de Formosa en el camino de la recuperación y de la vuelta a la vida salvaje.