No solo a los humanos nos gusta disfrutar de las aguas termales. Una familia de urracas azules de Formosa, una especie protegida y endémica de la isla, también es visitante habitual de un hotel de baños termales ubicado en Taitung, al sureste de la isla.
Estas aves han venido anidando cerca del hotel desde hace unos 20 años y aprovechan las piscinas termales en los días en que hay menos personas. Pero los turistas también llegan al lugar para disfrutar de la compañía de las urracas azules formosanas que sumergen sus pies o agitan sus plumas disfrutando del agua.
El tamaño de la urraca azul de Formosa es similar al de una urraca común, pero presenta una cola más larga, de alrededor de 40 centímetros. La cabeza, el cuello y el pecho son de color negro, los ojos son amarillos, y el pico y las patas son rojas. Tiene marcas blancas en las alas y la cola, mientras que el resto del plumaje es de un rico color azul oscuro tirando a púrpura.