Taiwán se enfrenta a una creciente pérdida de médicos de urgencias. Según datos de la Sociedad de Medicina de Urgencias, este año podrían llegar a renunciar hasta 120 profesionales del sector. El ministro de Sanidad, Chiu Tai-yuan (邱泰源), declaró hoy 9 de junio ante el Yuan Legislativo que ya se han aumentado las retribuciones vinculadas al servicio de urgencias, que comenzarán a abonarse en junio, y que se está trabajando con los hospitales y regiones para redistribuir recursos y resolver el problema del colapso en los servicios de urgencias.
Hasta ahora, 66 médicos de urgencias ya han renunciado, y se espera que otros 50 lo hagan próximamente. Esta escasez de personal en las áreas críticas llega en un momento preocupante, cuando los contagios por COVID-19 están aumentando rápidamente, lo que hace temer un nuevo colapso en las salas de urgencias, como el ocurrido a principios de este año. Durante una sesión del Comité de Sanidad del Yuan Legislativo, varios legisladores expresaron su preocupación por esta situación. El ministro Chiu afirmó que algunas instituciones como el Hospital de la Universidad Nacional de Taiwán solo han perdido un médico este año, pero reconoció que en otros casos las bajas han sido más graves.
Para hacer frente a este reto, el Ministerio de Sanidad ha planteado tres medidas principales: reorganización interna de camas hospitalarias, coordinación regional para derivar pacientes y un nuevo paquete económico de 42 000 millones de dólares taiwaneses destinado a mejorar las condiciones salariales de los servicios de urgencias, cuya entrega comenzará este mes. Además, el Gobierno continúa con la reforma del sistema de seguro nacional de salud. Se ha logrado que el valor medio del punto retributivo supere los 0,95 NTD, y se prevé un crecimiento del 5,5 % en el presupuesto sanitario del próximo año, junto con un aumento de ayudas para enfermedades raras y tratamientos oncológicos.