A medida que Taiwán entra en la temporada de lluvias y tifones, las comunidades indígenas situadas en zonas remotas siguen enfrentándose al fenómeno del “efecto isla”, que las aísla tras desastres naturales. Para hacer frente a este desafío, el Ministerio del Interior y el Consejo de Asuntos Aborígenes celebraron este domingo 16 de junio una rueda de prensa sobre la preparación frente a tifones para este año. La ministra del Interior, Liu Shih-fang (劉世芳), y el presidente del Consejo de Aborígenes, Ljaucu Zingrur (曾智勇), anunciaron una estrategia conjunta para fortalecer la resiliencia de defensa social y la integración interministerial, centrándose en la preparación y entrenamiento para desastres en estas zonas.
Liu explicó que se han identificado 184 comunidades indígenas en alto riesgo de desastres, que podrían quedar incomunicadas por cortes de carreteras o electricidad. Para prevenir estos efectos, se están desarrollando sistemas de protección preventiva que incluyen evacuaciones anticipadas, reubicaciones temporales, baterías de almacenamiento, energía solar, minicentrales hidroeléctricas y otros equipos para garantizar que las comunidades aisladas puedan mantener necesidades básicas y comunicaciones durante emergencias. Además, se han formado ya cerca de 48 000 “defensores civiles” y se está impulsando un nuevo modelo de brigadas comunitarias de respuesta, llamadas “T-Sociedad”, integradas por civiles, personal local y reservistas.
Por su parte, Ljaucu Zingrur señaló que la conciencia de prevención en las comunidades ha mejorado notablemente. Ante la llegada de tifones, los habitantes suelen cooperar con las alertas y evacuar a centros de actividades o gimnasios equipados con alimentos calientes, mantas y suministros esenciales. Tras el paso del tifón, regresan por su cuenta a recuperar sus hogares. El Consejo de Asuntos Aborígenes continuará reforzando la coordinación entre Gobierno central y los locales, con el objetivo de aumentar la confianza de los pueblos indígenas en el sistema de protección civil y garantizar la seguridad y estabilidad de sus comunidades.