El reciente accidente con víctimas mortales ocurrido frente a una escuela primaria en Sanxia (三峽), Nueva Taipéi, ha encendido el debate sobre la seguridad vial y el papel de los conductores de edad avanzada. En respuesta, el Ministerio de Transporte ha anunciado una serie de reformas que incluyen la reducción de la edad para renovar el permiso de conducir de los 75 a los 70 años, la mejora de las pruebas de percepción del peligro, y la obligatoriedad de entrenamientos prácticos para quienes hayan causado accidentes. La normativa se definirá en un plazo de tres meses y está previsto que entre en vigor en 2026.
El ministro de Transporte, Chen Shih-kai (陳世凱), defendió que las estadísticas muestran solo un ligero aumento en los siniestros protagonizados por personas mayores en los últimos diez años y pidió evitar estigmatizaciones; subrayó que el objetivo es evaluar de forma más científica y precisa la capacidad de los conductores de edad avanzada, considerando factores como la percepción del riesgo o el estado cognitivo. También aseguró que se explorarán sistemas tecnológicos de asistencia a la conducción y dispositivos de seguridad similares a los aplicados en Japón.
Además, el Gobierno fomentará que los mayores devuelvan voluntariamente su carné de conducir mediante incentivos como subsidios para adquirir la tarjeta TPASS de transporte público. No obstante, se reconocen las limitaciones del sistema fuera del área metropolitana de Taipéi, por lo que se estudian alternativas como taxis públicos subvencionados o esquemas de vehículos compartidos en zonas rurales. Paralelamente, se trabajará con las autoridades locales para mejorar la seguridad en zonas escolares, especialmente mediante la creación de aceras seguras y la unificación de límites de velocidad.
La iniciativa ha sido bien recibida tanto por el gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) como por el opositor Kuomintang (KMT). Legisladores del PDP celebraron que el Gobierno aborde con decisión el problema y pidieron aprovechar el plazo de tres meses para considerar propuestas innovadoras. Desde el KMT, la diputada Wang Hung-wei (王鴻薇) destacó el valor de combinar la reforma normativa con incentivos, mientras que su colega Huang Chien-hao (黃健豪) advirtió que el problema no radica únicamente en la edad, sino en la formación y el acceso al transporte en las regiones menos urbanizadas.
Aunque la reforma aún debe concretarse, existe un amplio consenso político y social sobre la necesidad de tomar medidas para garantizar la seguridad vial ante el envejecimiento de la población. El Ministerio de Transporte asegura que estas decisiones no pretenden penalizar a los mayores, sino ofrecerles alternativas seguras y dignas, mientras se protege al conjunto de la ciudadanía.