El presidente Lai Ching-te (賴清德) ha elogiado el éxito del programa de retribución sanitaria “por persona” implementado en Xiulin (秀林), un municipio del condado de Hualien. El Ministerio de Salud y Bienestar Social planea ampliar esta experiencia piloto a otras zonas del este de Taiwán. No obstante, tanto el presidente de la Asociación Taiwanesa de Gestión Sanitaria, Hung Tzu-jen (洪子仁), como el presidente de la Asociación de Hospitales Comunitarios, Chu Yi-hung (朱益宏), han advertido hoy día 2 que la implementación de este modelo requiere antes establecer un sistema de atención médica escalonada, algo que en Taiwán aún está lejos de lograrse.
Hung Tzu-jen, también subdirector del Hospital Shin Kong (新光醫院), explicó que el sistema de pago “por persona” supone un giro total respecto al modelo actual basado en el volumen de servicios prestados. En este nuevo esquema, se asigna una cantidad fija anual por paciente ajustada al riesgo, de modo que si los ciudadanos enferman menos, los centros médicos obtienen mayores beneficios. El objetivo es promover la medicina preventiva y la salud pública. Pero para que funcione, se necesita una estrecha colaboración entre hospitales y clínicas, así como un sistema de información médica totalmente integrado. Actualmente, solo algunos países europeos han aplicado este sistema, y uno de sus retos es que limita la libre elección de centros por parte del paciente, algo que supone un gran desafío para Taiwán.
Chu Yi-hung, director del Hospital Zhongshan (中山醫院), añadió que en los países donde este modelo funciona, los ciudadanos acceden al sistema mediante la derivación de un médico de cabecera, lo que evita que acudan libremente a cualquier centro. En el este de Taiwán puede ser viable una prueba piloto porque el acceso al transporte es más limitado, pero en el resto del país aún no existen las condiciones necesarias: ni hay un sistema escalonado ni los centros de salud comparten la información entre sí.
Hung sugirió que el sistema debería probarse primero en zonas pequeñas y con grupos específicos, y alertó de que una expansión demasiado rápida en la región de Hualien-Taitung podría poner bajo presión a las clínicas locales si no se introducen medidas de apoyo, como un sistema justo de pagos. También destacó que es imprescindible establecer mecanismos de derivación eficaces y crear indicadores de calidad para evaluar si la salud de los pacientes mejora, si se reducen los tiempos de espera y si se evita el riesgo de que los centros bloqueen o retrasen el acceso a la atención médica. Por su parte, Chu señaló que también hay que debatir cómo se reparte el dinero entre los centros: si las clínicas hacen bien su labor preventiva pero los fondos acaban en los grandes hospitales, no sería justo.