El Centro de Control de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) de Taiwán reportó dos nuevos casos de tos ferina vinculados a un brote escolar en el norte del país. Esta enfermedad, altamente contagiosa, puede transmitirse de una persona infectada hasta 17 más, especialmente a través de gotas respiratorias. Los niños presentan síntomas como tos persistente, fiebre leve y congestión nasal. Los bebés menores de seis meses son los más vulnerables a desarrollar complicaciones graves, como neumonía o encefalitis, lo que subraya la necesidad de vacunación oportuna.
El caso inicial corresponde a un niño de 12 años que comenzó a mostrar síntomas el 30 de noviembre y fue diagnosticado el 12 de diciembre tras una segunda visita médica. Se rastrearon contactos cercanos, incluidos familiares y compañeros de escuela. Aunque los contactos familiares no presentaron síntomas, fueron tratados preventivamente. De los 16 contactos escolares monitoreados, uno dio positivo el 17 de diciembre.
La tos ferina puede aparecer en cualquier momento del año y afecta principalmente a niños pequeños, quienes suelen contagiarse a través de convivientes. Los síntomas iniciales, similares a un resfriado, pueden llevar a diagnósticos tardíos y brotes en la comunidad. En bebés menores de seis meses, la enfermedad puede ser mortal si no se detecta a tiempo. Las autoridades recomiendan atención médica inmediata ante síntomas como tos severa, dificultad para respirar y vómitos tras toser.
El CDC recordó que la vacunación es la mejor defensa contra la enfermedad. En Taiwán, se administra en cinco dosis desde los dos meses hasta antes de entrar a la escuela primaria. También se recomienda a las embarazadas vacunarse durante el tercer trimestre para proteger a sus bebés. Este año, Taiwán ha registrado un aumento significativo de casos, alcanzando un récord de cinco años, reflejo de una tendencia global preocupante.