El fallecimiento por suicidio de la escritora Qiong Yao (瓊瑤) ha reabierto el debate sobre la eutanasia en Taiwán. En su carta póstuma, Qiong Yao expresó su rechazo a una vida prolongada artificialmente o marcada por enfermedades debilitantes, lo que provocó que muchos reflexionaran sobre el derecho a elegir una muerte digna. Este tema ha llevado al ministro de Salud, Chiu Tai-yuan (邱泰源), a destacar la calidad de los cuidados paliativos en Taiwán, considerados los mejores de Asia y los terceros a nivel mundial, y a instar a la ciudadanía a aprovechar estos servicios.
Chiu explicó que, en los países donde se discute la eutanasia, primero se evalúa la eficacia de los cuidados paliativos, argumentando que estos pueden aliviar significativamente el sufrimiento físico y emocional de los pacientes terminales. En el caso de los enfermos de cáncer, señaló que los cuidados paliativos permiten mitigar el 90 % del dolor y garantizar una calidad de vida razonable. Según Chiu, este enfoque ayuda a promover una muerte natural y digna, en lugar de recurrir a la eutanasia como solución al sufrimiento.
El ministro también enfatizó la disposición del gobierno para dialogar sobre la eutanasia, pero pidió que primero se entienda lo que los cuidados paliativos pueden ofrecer. Además, hizo un llamado a valorar la vida y buscar ayuda en caso de crisis emocionales, recordando las líneas de asistencia disponibles para quienes enfrentan dificultades. Chiu destacó que el espíritu de los cuidados paliativos reside en permitir una transición pacífica y significativa hacia el final de la vida.