El Tribunal Constitucional declaró que la pena de muerte es constitucional bajo ciertas condiciones, pero el Kuomintang (KMT) ha expresado su preocupación por lo que consideran una abolición de la pena de muerte “por la puerta de atrás”, y ha insinuado la posibilidad de convocar un referéndum para oponerse a la abolición.
El ministro de Justicia, Tseng Ming-chien (鄭銘謙), declaró hoy que respeta las opiniones de todos los partidos sobre la interpretación del Tribunal Constitucional, pero aseguró que el Ministerio de Justicia seguirá promoviendo las medidas legales correspondientes según dicha interpretación. También anunció que, en breve, se presentará un proyecto de ley para prohibir la libertad condicional para quienes cumplan cadena perpetua.
El fallo del Tribunal Constitucional sobre la pena de muerte ha generado un gran debate, ya que una abrumadora mayoría de la población taiwanesa ha venido apoyando la pena capital durante los últimos años. Los jueces declararon que la pena de muerte es constitucional bajo ciertas condiciones, pero el legislador del KMT, Wu Tsung-hsien (吳宗憲), cuestionó que esas condiciones practicamente excluyen la ejecución de las sentencias. Wu insinuó la posibilidad de un referéndum en contra de la abolición.