La pandemia ha transformado el estilo de vida en Taiwán, aumentando la cantidad de residuos debido al auge de productos de un solo uso y empaques. Desde el 1 de julio de este año, el Ministerio de Medio Ambiente ha intensificado las inspecciones de bolsas de basura, encontrando que la mezcla de cajas de comida de papel con la basura común es una de las infracciones más frecuentes. El ministerio ha llamado a la población a clasificar correctamente los residuos, y las oficinas locales y operadores de recolección deben implementar inspecciones rigurosas para evitar sanciones.
Las inspecciones de bolsas de basura se realizan en tres etapas: al momento de desechar la basura por los ciudadanos, por los operadores de recolección, y al llegar los camiones a la planta de incineración. Si se encuentran materiales reciclables, los ciudadanos deben reclasificar la basura. Los operadores y camiones que presenten una proporción significativa de reciclables enfrentan el rechazo del camión y posibles sanciones, con normativas que varían entre regiones. Por ejemplo, en Changhua, la implementación de este mecanismo redujo la cantidad de basura en un 11.5 % en una semana.
Además de la clasificación de residuos, el Ministerio de Medio Ambiente está promoviendo la reducción en la fuente de desechos, especialmente en mercados tradicionales con alto uso de bolsas de plástico. Este año, se ha lanzado un programa piloto para reducir el uso de plásticos en mercados, incentivando a los vendedores a no ofrecer bolsas plásticas y estableciendo puntos de recogida de bolsas recicladas, con el objetivo de fomentar que los ciudadanos lleven sus propias bolsas de compra.