A punto de cumplirse un año de la ola MeToo en Taiwán, la Federación Nacional de Organizaciones de Mujeres organizó un foro cumbre para revisar los cambios en la sociedad a raíz de este movimiento. La exvicepresidenta Annette Lu (呂秀蓮) asistió al evento para mostrar su apoyo, y las organizaciones de mujeres hicieron un llamado al gobierno y la sociedad para que sigan prestando atención y apoyo continuo. También reafirmaron su compromiso de proteger el espíritu de lucha de MeToo.
Peng Yen-wen (彭渰雯), presidenta de la federación, destacó que la ola MeToo ha aumentado la comprensión y el apoyo público hacia las víctimas de acoso sexual, logrando que incluso los tribunales emitan sentencias más favorables. Por su parte, Tu Ying-chiu (杜瑛秋), directora ejecutiva de la Fundación para el Rescate de Mujeres, instó a la sociedad a seguir el ritmo de los cambios legislativos, especialmente en la implementación de recursos adecuados para tratar casos de acoso sexual en el lugar de trabajo.
La legisladora Fan Yun (范雲), quien ganó una demanda por acoso sexual, señaló que aunque el movimiento MeToo ha impulsado reformas, todavía es un "movimiento de progreso inconcluso" debido a la dificultad de cambiar la cultura. Además, hizo hincapié en la necesidad de prestar especial atención a los grupos vulnerables, como las trabajadoras migrantes, que enfrentan barreras adicionales para ser escuchadas. Las organizaciones de mujeres subrayaron la importancia de que todos comprendan que nadie es un espectador en este tema y la necesidad de familiarizarse con las leyes y recursos para apoyar a las víctimas de manera efectiva.