El Kuomintang ha expresado su preocupación por un caso de abuso infantil que resultó en la muerte de un niño de un año de edad, señalando deficiencias en la protección de menores por parte del gobierno taiwanés. El partido insta a establecer un sistema público de evaluación para niñeras y proponen reformas legislativas para fortalecer la prevención y las sanciones contra el abuso infantil, incluso considerando aumentar las penas por abuso mortal de niños.
El incidente ha destacado problemas en el sistema de servicios sociales, incluida la falta de personal y la dificultad para retener a los trabajadores, lo que socava la efectividad de la red de seguridad social. Además, se critica la respuesta del gobierno y se exige una mayor responsabilidad en el manejo de estos casos, especialmente del Ministerio de Salud.
El Kuomintang también llama la atención sobre la necesidad de respaldar a los trabajadores sociales y asegurar que las medidas adoptadas no sean simplemente paliativas, sino que aborden de manera integral la prevención y el tratamiento del abuso infantil, para evitar que tragedias similares ocurran en el futuro.