En respuesta al movimiento MeToo en Taiwán, el gobierno ha promulgado rápidamente enmiendas a las Tres Leyes de Igualdad de Género, que entrarán en vigor coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer. Estas enmiendas incluyen una ampliación de los tipos de acoso sexual por abuso de poder y el aumento de las sanciones correspondientes. Sin embargo, existe preocupación sobre la posible complejidad de la aplicación de las nuevas regulaciones, especialmente en lo que respecta a la definición de acoso sexual y los plazos de prescripción.
A pesar del reconocimiento de las mejoras en las leyes, algunos líderes de organizaciones de mujeres, como Wang Yueh-hao (王玥好) y Wu Tzu-ying (吳姿瑩), expresan sus dudas sobre la efectividad y la claridad de las nuevas disposiciones. Wang Yueh-hao señala que la definición de acoso sexual aún podría ser problemática al centrarse en la "falta de consentimiento" en lugar de en la "voluntad", lo que podría generar confusión y dudas sobre las respuestas de las víctimas. Además, Wu Tzu-ying destaca la necesidad de una mejor comunicación entre los departamentos gubernamentales para garantizar una implementación efectiva y minimizar las confusiones en torno a la aplicación de las leyes.