El año pasado, Taiwán se enfrentó a una serie de casos de cadáveres flotantes a lo largo de sus costas, con un total de 24 cuerpos, 10 de los cuales eran ciudadanos vietnamitas y 4 inmigrantes ilegales aún desaparecidos. Los informes de investigación del Yuan de Control señalan deficiencias en las agencias de aplicación de la ley, como la Guardia Costera, la Oficina de Inmigración y la Policía, en la prevención de la inmigración ilegal. Esto plantea preocupaciones tanto demográficas como de seguridad pública, exigiendo una revisión seria de las políticas de trabajadores migrantes y una mayor coordinación entre agencias para abordar las raíces del problema.
Se ha descubierto que muchos de los vietnamitas involucrados en los casos de inmigración ilegal tenían registros de estancia vencida, trabajo ilegal o habían perdido contacto mientras trabajaban en Taiwán. Esto sugiere que la inmigración ilegal está relacionada con desequilibrios en el mercado laboral y problemas económicos en Vietnam. Sin embargo, las autoridades taiwanesas aún no han alcanzado un consenso sobre cómo abordar estas causas fundamentales, lo que agrava el problema.
La persistente inmigración ilegal desde Vietnam plantea preocupaciones adicionales, incluida la posible participación en actividades criminales como el tráfico humano y la explotación sexual una vez que los inmigrantes ilegales entran en Taiwán. En los informes del Yuan de Control se insta al gobierno a fortalecer sus capacidades de recolección de inteligencia y a colaborar con Vietnam para encontrar soluciones a esta creciente preocupación.