La Alianza de Trabajadores Inmigrantes de Taiwán ha llevado a cabo hoy protestas frente al Ministerio de Trabajo, denunciando prácticas injustas en el sistema de intermediación privada.
Dos casos destacados revelaron la retención de documentos legales cruciales por parte de intermediarios. May, una trabajadora filipina, logró conseguir un empleador dispuesto a contratarla directamente, pero la agencia retuvo su carta de renuncia y la declaró como desaparecida, perdiendo así su derecho a trabajar y afectando al nuevo empleador. Otro caso involucra a una empleadora, quien bajo presión por cuidar a un familiar, firmó un contrato desigual con la agencia, descubriendo más tarde que debía compensar a esta con más de 50 000 NTD (1545 USD) si quería contratar directamente a un trabajador inmigrante.
La Alianza criticó estos casos como representativos de un problema sistémico y señaló que algunos empleadores han sido demandados por intermediarios, provocando acuerdos financieros significativos. A pesar de estos problemas, muchas de estas agencias de intermediación siguen siendo clasificadas como de nivel A por el Ministerio de Trabajo.
Los manifestantes instaron al Gobierno a asumir la responsabilidad y abolir el sistema de intermediación privada, argumentando que estas prácticas explotadoras deben ser erradicadas para proteger los derechos y la dignidad de los trabajadores inmigrantes en Taiwán.