El número de extranjeros en Taiwán ha aumentado debido a la globalización, alcanzando 739 000 personas, principalmente trabajadores inmigrantes. Sin embargo, esta comunidad afronta discriminación racial y trato desigual en Taiwán. La Fundación Jardín de la Esperanza, junto con varias organizaciones civiles y 77 representantes de trabajadores inmigrantes, presentaron un informe paralelo sobre la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD, siglas en inglés). El informe destaca la necesidad de mejorar el acceso a la justicia, atención médica, derechos económicos y culturales para los extranjeros residentes en Taiwán.
La ICERD es el primer tratado fundamental de derechos humanos de la ONU firmado por Taiwán. La Agencia Nacional de Inmigración publicó su primer informe nacional y completó la traducción al inglés para implementar la ICERD. Se prevé una revisión internacional en los próximos meses, que incluirá el informe nacional y los informes paralelos de diferentes ONG.
El informe paralelo elaborado por la Fundación Jardín de la Esperanza y otras organizaciones destaca la falta de servicios de interpretación en ámbitos como el sistema judicial y policial, lo que dificulta la vida de los inmigrantes en Taiwán. También señala problemas como la falta de protección laboral para los trabajadores domésticos inmigrantes y el sensacionalismo de los medios de comunicación, que contribuyen a la discriminación. La fundación destaca que Taiwán necesita mejorar sus políticas migratorias para crear una sociedad más inclusiva.