Una guardería privada en Banqiao, Nueva Taipéi, ha sido despojada de su licencia y sancionada con una multa de 150 000 dólares taiwaneses después de que se descubriera que el personal había alimentado a los niños con somníferos. Ocho niños han dado resultados positivos en las pruebas de detección. Los padres afectados han criticado la lenta respuesta del gobierno municipal, y el alcalde de Nueva Taipéi se disculpó, pero el descontento continúa.
El viceprimer ministro Cheng Wen-tsan (鄭文燦) ha declarado que este incidente no debería haber sido tratado con una demora de 25 días y señaló que el Ministerio de Educación había emitido advertencias previas, pero la licencia de la guardería fue revocada solo después de cinco advertencias. Además, se destacó la necesidad de proporcionar atención médica adecuada a los niños afectados y se mencionó la importancia de revisar los procedimientos administrativos para evitar negligencia en el futuro.
El gobierno municipal de Nueva Taipéi ha informado que solo recibieron denuncias de tres padres el 15 de mayo y que no hubo informes previos sobre el incidente. Se ha brindado asesoramiento profesional a los padres afectados, incluyendo atención médica y consultas legales. Se está trabajando en la reubicación de los 42 niños de la guardería, con algunos padres aceptando la transferencia a otra guardería del mismo grupo y otros tomando decisiones individuales, mientras que algunos padres necesitan más tiempo para decidir. El Departamento de Educación está haciendo todo lo posible para garantizar una solución adecuada para todos los niños.