La Alianza Nacional de Asociaciones de Padres (NAPPA, siglas en inglés) junto a varios grupos civiles educativos han organizado hoy día 4 una rueda de prensa para pedir al gobierno la prohibición total de cigarrillos electrónicos y tabaco calentado.
Tras muchos años metido en un cajón, el proyecto de reforma de la Ley de Lucha contra el Tabaquismo ha sido finalmente enviado al Yuan Legislativo, donde está siendo ahora debatido. Sin embargo, la ley contempla solo la prohibición de cigarrillos electrónicos, pero no la de tabaco calentado.
La NAPPA dice que EE. UU., Japón, Corea del sur y otros países permiten ambos tipos, y el resultado ha sido un aumento de la adicción entre los jóvenes. Taiwán ha mantenido estos dos nuevos tipos de cigarrillos en un limbo legal, lo cual ha resultado en toda una nueva ola de usuarios. Los expertos advierten que son tan dañinos o más que los cigarrillos tradicionales.
La NAPPA dice que si el Gobierno consigue aprobar su versión de la ley en este periodo de sesiones, habrá que añadir uno o dos meses para que la Oficina Nacional de Salud emita su informe de riesgos, y para julio, el tabaco calentado podría empezar a venderse legalmente en Taiwán.
La NAPPA ha dicho que según una encuesta interna, el 95 % de los padres de familia apoyan una prohibición tanto de los cigarrillos electrónicos como del tabaco calentado, y piden al Gobierno que tenga en cuenta su posición.