Debido a la pandemia de COVID-19, muchos taiwaneses de ultramar no regresaron al país por más de dos años consecutivos. Según se establece en las normas, después de dos años sin ingresar al país, la agencia de registro civil anulará al ciudadano del domicilio en donde se había registrado y también se dejará de otorgar la jubilación correspondiente.
Según las estadísticas de la Oficina de Seguro Laboral, en los tres últimos años hubo aproximadamente 2058 personas que dejaron de recibir la jubilación. Hasta noviembre de este año, hubo 1211 personas que solicitaron la certificación de su identidad en las embajadas y oficinas representativas, para recuperar y continuar recibiendo su jubilación, entre las cuales 847 todavía no han ido a retirar la jubilación que le corresponde.
La directora del Departamento de Prestación por Incidentes de la Oficina de Seguro Laboral expresó que la jubilación se le otorga al asegurado hasta que fallece, por lo tanto la oficina debe corroborar la información con la agencia de registro civil todos los meses. Aquellos ciudadanos que se encuentran en el exterior, cuya jubilación fue retenida debido a que no ingresó a la frontera y fue anulada de su domicilio en donde se registró, puede presentar la documentación necesaria en las oficinas representativas, una vez que hayan sido verificadas, se podrá continuar recibiendo en forma mensual, hasta se otorgará los montos que habían sido retenidos.