Por la mañana del pasado 2 de abril el tren 408 de tipo Taroko sufrió un trágico accidente durante su ruta desde Shulin, en Nueva Taipéi, hacia Taitung. Mientras atravesaba el túnel Chingshui en el condado de Hualien, el tren colisionó con un vehículo de carga que había resbalado accidentalmente desde una colina aledaña y caído precisamente sobre la vía férrea. Esta tragedia dejó como trágico saldo 50 personas fallecidas y más de 200 heridos.
Hoy jueves 8, 7º día desde el accidente, se ha guardado un minuto de silencio en el inicio de la sesión plenaria del gabinete en el Yuan Legislativo. El premier Su Tseng-chang pidió también al ministro de Transportes, Lin Chia-lung, que asista en representación suya a Hualien para participar en las ceremonias fúnebres respectivas.
El premier Su manifestó que esta enorme tragedia en la Administración del Sistema Ferroviario de Taiwán tiene causas dentro de la industria del transporte y que el gobierno no elude su responsabilidad. Inclinándose solemnemente hacia adelante, Su Tseng-chang, en representación del gobierno, ofreció sus más profundas disculpas a las víctimas, a los heridos y a sus familias.
El premier manifestó que la primera acción de urgencia en la reforma de la Administración del Sistema Ferroviario de Taiwán es controlar la seguridad de las vías. Además, Su también explicó que ya ha ordenado el desarrollo acelerado de mecanismos de supervisión para las tecnologías inteligentes en la red ferroviaria, así como en los sistemas de alarma.
El premier apuntó que la Administración del Sistema Ferroviario de Taiwán tiene una pesada carga histórica y severa responsabilidad, pero que el Yuan Legislativo no abandonará a este ente gubernamental. Su puso hincapié en que, en lo sucesivo, seguirá muy de cerca cada etapa de la reforma del sistema ferroviario, con el mismo espíritu con que se enfrentan las amenazas de la gripe porcina africana y el COVID-19.
Finalmente, Su destacó que la enorme mayoría de los trabajadores de la Administración del Sistema Ferroviario de Taiwán son profesionales muy competentes, pero que, en las actuales circunstancias, la ejecución de una reforma es de carácter imperativo. El premier solicitó al Ministerio de Transportes y al Ministerio de Justicia determinar responsabilidades y, al mismo tiempo, no perjudicar a aquel personal en el sector cuyos trabajos no tienen relación con la tragedia.