A falta de lluvia, el nivel del agua del lago del Sol y la Luna ha llegado a tener tan solo 739 metros, el más bajo de los últimos 20 años y 10 metros por debajo de lo normal, causando que el pequeño puente que conecta con el muelle y que solía estar flotando, pase de un ángulo de 30° a 60°, y que los visitantes tengan que hacer un pequeño esfuerzo para trepar esta pequeña “colina” para subirse a la embarcación y disfrutar del paseo, siendo los cochecitos de bebés y las sillas de ruedas los que han tenido mayores obtáculos para ser cargados a los buques.
El subdirector de la Administración del lago del Sol y la Luna, Liao Hsih-biao destacó que debido a la reciente sequía y la falta de lluvia, algunos muelles han tenido que dejar de operar y solo están en funcionamiento el 60 % de las intalaciones.
En caso de que la situación no mejore o llueva pronto, no solo las embarcaciones no podrán acercarse a los muelles, sino que las lanchas y botes salvavidas tampoco podrán ponerse en servicio en caso de emergencias.