Durante el Año Nuevo Chino las familias taiwanesas se reúnen en torno a la mesa comedor para darse un festín. Pero aunque el paladar te lo agradezca, tu cintura seguramente lo sufra.
Una nubecilla de fragante vapor se eleva desde un plato de carne de ganso recién estofada. La nutricionista Kao Min-min dice que las sabrosas delicias de Año Nuevo Chino contienen una cantidad pantagruélica de calorías.
Kao dice que la manera que cocinamos estos platos puede tener un gran impacto. Muchos de estos platos se fríen en aceite abundante, y las sopas se espesan con harina de maíz.
Para lo más desaforados gargantúas, el plato número uno es el cerdo estofado con brotes de bambú. Uno solo de estos platos contiene más de 4000 calorías. El siguiente es la carne curada sobre arroz glutinoso, con 2600 calorías. A continuación vienen las albóndigas adobadas con más de 2500 calorías, la sopa de aleta de tiburón le sigue de cerca con solo cuatro calorías menos. Y en quinta posición, la tripa de cerdo Dongpo. Otros platos secundarios redondean la faena para dar un total de 10 platos por mesa con más de 20 000 calorías.
Kao dice que la mayor parte de la gente consume más de 1000 calorías, que supone incluir una generosa porción de carnes grasas. Para el pescado, sin duda es preferible cocinarlo al vapor.
Por último, la nutricionista recomienda que se coman más frutas fibrosas, como tomates o mandarinas, y así amortiguar en lo posible el aumento de peso corporal garantizado por estas fiestas.